23 noviembre 2006

HOJA DE RUTA


Fue un instante.
Tu mano desordenando el aire.
Yo pensando en el cielo raso de tu boca.
Derramándose a la deriva,
como la mordedura
de imaginar un poema en la página
en blanco de tus labios.

Cerré los ojos para guardar el deseo.
Encerrarlo como un disparo en la nuca.

Sé que algún día dolerá en la memoria.

Hoy vuelvo a escribir no quiero mirar el suelo,
tampoco mirar a otro lado,

no quiero cerrar los ojos.
Veo en tus manos la navaja
que desata el nudo tenso que aprieta mis palabras.

Sé que no me atreveré ni siquiera a nombrar
delante de ti esta incertidumbre que escribo.
Pero si supieras que he inventado una ciudad
parecida a las calles de tus manos,
tal vez tu sonrisa me señale como un dedo.
Sé que tus manos son calles,
la ruta donde anoto la latitud norte de tus labios.

© arrago, rio (12-02-2005)


2 Comments:

Blogger gaia56 said...

Me gustan especialmente estos tres versos.

Cerré los ojos para guardar el deseo.
Encerrarlo como un disparo en la nuca.
Sé que algún día dolerá en la memoria.

05 diciembre, 2006 12:45  
Blogger arrago said...

sí, estoy plenamente de acuerdo contigo.
algún analgésico para esta migraña?
gracias.

10 diciembre, 2006 09:22  

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