26 noviembre 2006

el mar de invierno es una mirada triste










Lo más parecido a un mar de invierno es la mirada triste de un niño.

Ni la criança ni el cão tienen nombre para mi. Y si lo tuvieran, sólo pordría nombrarlos como el niño y el perro de la mirada triste de la rua Augusta de Lisboa.

Rapaz y cão miran el mundo por encima de los zapatos. En esa mirada no hay desengaño, no hay agravio, no hay orgullo.

Los días pasan y la tristeza sobrevive cuando cada madrugada alguien hace el recuento das esmolas conseguidas.

El niño y el perro han aprendido desde muy temprano el oficio de callar.

Sé que mi mirada no puede salvarle. Él tampoco sabe que su mirada me hiere.

Con certeza olvidaré su rostro, y el nombre que nunca tuvo.

Ójala que la belleza de esa ciudad no te traicione.

las fotografías fueron tomadas en la rua Augusta de Lisboa, junio 2005, agosto 2005, noviembre 2005

25 noviembre 2006

resurreción



















la vida no se detiene
nadie pregunta cómo hurgastes en tu carne
nadie pregunta y nada importa
cicatriza el miedo
y tal vez no aprendimos

río guadiana, en el lugar conocido como Isla de la Ceniza, Ilha da Cinza, después de la sequía.

un río seco


















es un cuerpo al que se le vertió la sangre
es un cielo sin nubes

es la muerte sin la memoria de los ahogados

río guadiana, 1993, en el lugar llamado Isla de la Ceniza, (Ilha da Cinza)

24 noviembre 2006

llueve en una calle de Coimbra


Llueve en una calle de Coimbra.
El suelo mojado.
Es una calle cualquiera, con estatuas.

En la esquina me cruzo con ese silencio tan breve.
Es sólo un segundo o menos.
Y no hay nadie.

La lluvia moja una calle de Coimbra,
y yo guardo un trozo de cielo
recortado en un rio.

Es de noche en Coimbra
y la lluvia ha mojado su nombre
en mi memoria.

Dime qué es el amor, aunque no sepas de qué hablo.

©arrago, río (21-11-2001)

23 noviembre 2006

ciudades vacías



rodillas desnudas
espigas de seda en cada muslo
muro y sueño
del trigo en el surco
de la harina en la boca
habito en este reino

con la promesa del pan
en la memoria

un puente

y en las aguas la noche
asoma sus pezones de bronce

un grito
y en el silencio
se aleja verso lentísimo de mariposa
y cae el otoño como una hoja
es la promesa del viento

que vino a despeinarme la cabeza negra
es la claridad del escozor dulce

tu sexo todavía caliente

©arrago, río 24-10-2006


HOJA DE RUTA


Fue un instante.
Tu mano desordenando el aire.
Yo pensando en el cielo raso de tu boca.
Derramándose a la deriva,
como la mordedura
de imaginar un poema en la página
en blanco de tus labios.

Cerré los ojos para guardar el deseo.
Encerrarlo como un disparo en la nuca.

Sé que algún día dolerá en la memoria.

Hoy vuelvo a escribir no quiero mirar el suelo,
tampoco mirar a otro lado,

no quiero cerrar los ojos.
Veo en tus manos la navaja
que desata el nudo tenso que aprieta mis palabras.

Sé que no me atreveré ni siquiera a nombrar
delante de ti esta incertidumbre que escribo.
Pero si supieras que he inventado una ciudad
parecida a las calles de tus manos,
tal vez tu sonrisa me señale como un dedo.
Sé que tus manos son calles,
la ruta donde anoto la latitud norte de tus labios.

© arrago, rio (12-02-2005)


El Poeta es un Fingidor




E assim nas calhas de roda Y así en los raíles
Gira, a entreter a razão, Gira, entreteniendo la razón,
Esse comboio de corda Ese tren de cuerda
Que se chama coração. Que se llama corazón

de Fernando Pessoa